

Llevas tiempo reduciendo tu propia idea antes de decirla en voz alta. La sueltas a medias, la suavizas, la haces "razonable" porque en algún punto te enseñaron que soñar en grande te hacía ver ingenua, o peor, exagerada.
Esta guía no es para que "sueñes más". Es para que digas, sin filtro, lo que de verdad estás construyendo aunque te tiemble la voz al escribirlo.
Deja de achicar tu visión para que se sienta segura. Diséñala completa.
